El gran dilema al organizar una ruta por Asturias es elegir entre costa, ciudades y montaña sin pasar el viaje entero al volante. He preparado un itinerario flexible de 7 días, con alternativas para escapadas más cortas, tiempos aproximados, zonas donde dormir y consejos para aprovechar mejor cada jornada.
Un recorrido equilibrado para descubrir Asturias sin prisas
- Duración ideal: 7 días permiten combinar Oviedo, Gijón, la costa oriental, los Picos de Europa y el litoral occidental.
- Transporte recomendado: el coche facilita llegar a playas, miradores y pueblos pequeños.
- Distancia orientativa: un circuito completo puede rondar los 600-650 kilómetros.
- Mejor estrategia: dormir en 3 o 4 bases para evitar cambiar de alojamiento cada noche.
- Precaución importante: el acceso a los Lagos de Covadonga puede estar regulado en determinados días.

La mejor ruta depende de cuántos días tengas
Asturias parece compacta en el mapa, pero las carreteras costeras y de montaña hacen que los desplazamientos duren más de lo esperado. Yo prefiero calcular las jornadas por zonas, no por número de lugares visitados. Ver tres pueblos con calma suele dejar mejor recuerdo que acumular siete paradas rápidas.
Para un primer viaje, la combinación más completa reúne Oviedo, Gijón, la costa oriental, los Picos de Europa y el occidente marinero. Un recorrido de siete días puede superar los 600 kilómetros, aunque rara vez tendrás que conducir más de dos horas seguidas si organizas bien las bases.
| Duración | Qué puedes conocer | Ritmo del viaje |
|---|---|---|
| 3 días | Oviedo, Gijón y una zona de costa | Intenso, ideal para una primera toma de contacto |
| 5 días | Ciudades, costa oriental y Covadonga | Equilibrado, con pocos cambios de alojamiento |
| 7 días | Interior, litoral oriental y occidental | La opción más completa |
| 10 días o más | Asturias al completo, incluyendo rutas de montaña | Tranquilo y con margen para improvisar |
Itinerario de 7 días para ver mar, ciudades y montaña
Día 1 en Oviedo
Comenzaría por Oviedo, una ciudad manejable y muy cómoda para caminar. El casco histórico, la catedral, el mercado del Fontán y las plazas del centro ocupan buena parte del día. Si te interesa el patrimonio, reserva tiempo para el prerrománico de Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo.
La tarde pide un paseo sin agenda y una cena de cocina asturiana. La fabada, los quesos y la sidra son parte de la experiencia, aunque conviene no convertir cada comida en un banquete si al día siguiente vas a conducir.
Día 2 entre Gijón, Villaviciosa y Tazones
Desde Oviedo hasta Gijón hay aproximadamente 30 kilómetros. En Gijón caminaría por Cimavilla, la playa de San Lorenzo y el paseo marítimo. La ciudad tiene más ambiente urbano que otros destinos asturianos, por lo que funciona especialmente bien si viajas fuera de temporada de playa.
Por la tarde puedes continuar hacia Villaviciosa y Tazones. Tazones es pequeño y sus calles tienen bastante pendiente, pero su puerto y su ambiente marinero justifican la parada. Si prefieres una jornada más relajada, elige Gijón o Tazones, no intentes recorrer toda la comarca.
Día 3 por Lastres y Ribadesella
La costa oriental concentra algunos de los paisajes más reconocibles del Principado. Lastres merece una visita corta pero pausada, sobre todo por sus cuestas, sus casas escalonadas y el mirador de San Roque. Yo lo visitaría por la mañana, cuando resulta más sencillo aparcar.
Después puedes seguir hacia Ribadesella, donde el paseo junto a la playa de Santa Marina y la ermita de Guía ofrecen dos perspectivas muy diferentes. La localidad también es una buena base para conocer el entorno del río Sella y las huellas del Jurásico presentes en varios puntos de la costa.
Día 4 en Llanes y sus alrededores
Llanes combina casco histórico, puerto, palacios y acantilados. El paseo de San Pedro es una de las caminatas más agradecidas del viaje, porque permite contemplar la villa y el Cantábrico desde arriba. Los Cubos de la Memoria añaden un toque artístico muy particular al puerto.
Si tienes coche, puedes acercarte a alguna playa cercana o buscar los bufones de Pría y Santiuste. Su actividad depende de la marea y del estado del mar, así que no los presentaría como una atracción garantizada. La seguridad está por encima de la fotografía cuando el oleaje golpea con fuerza.
Día 5 en Cangas de Onís y los Picos de Europa
Cangas de Onís es la puerta natural para explorar la montaña oriental. El puente romano, el mercado y el ambiente de la villa se visitan con facilidad, pero el plato fuerte está en el entorno de Covadonga y los Lagos.
El acceso a los Lagos de Covadonga puede estar restringido para vehículos particulares en determinados periodos o jornadas de alta afluencia. Antes de salir, comprueba el sistema de transporte y los horarios vigentes. En días regulados, lo más prudente es utilizar el autobús habilitado y reservar con antelación si quieres participar en una ruta guiada.
Para una caminata sencilla, el entorno de los lagos ofrece recorridos cortos con vistas amplias. Si buscas una excursión más exigente, planifica la dificultad, el desnivel y el tiempo meteorológico. En la montaña asturiana un día despejado puede cambiar rápidamente, por lo que llevar chubasquero, agua y calzado con buena suela no es exagerado.
Día 6 hacia Cudillero y el litoral occidental
El traslado desde Llanes o Cangas de Onís hacia Cudillero ocupa buena parte de la mañana, aunque la autovía permite avanzar con comodidad. Cudillero destaca por sus casas de colores dispuestas alrededor del puerto. Es un lugar precioso, pero también uno de los más visitados, así que conviene llegar temprano y asumir que el aparcamiento puede quedar fuera del centro.
Si prefieres naturaleza a pueblos, puedes elegir el cabo Vidio y sus acantilados. El paisaje cambia por completo y ofrece una visión más abierta y salvaje del Cantábrico. No intentaría sumar demasiadas playas en la misma jornada: las carreteras secundarias y los accesos a los arenales consumen más tiempo del que parece.
Día 7 entre Avilés y Luarca
Avilés es una buena sorpresa para el último día. Su casco histórico, las calles porticadas y el Centro Niemeyer muestran una Asturias urbana distinta de la imagen de pueblos marineros y montañas. Puedes recorrer el centro en unas horas y comer allí antes de decidir si continúas hacia el occidente.
Luarca, conocida por sus casas blancas, su puerto y sus vistas desde el cementerio, merece la visita si el viaje termina cerca del aeropuerto de Asturias o si cuentas con tiempo suficiente. Si el regreso es el mismo día, escogería Avilés o Luarca, no los dos. Esa pequeña renuncia suele evitar el tramo final con prisas.
Tres variantes para adaptar el recorrido a tu viaje
Una escapada de 3 días
En tres días no intentaría cubrir toda la región. La opción más equilibrada sería pasar una jornada en Oviedo, otra en Gijón y la tercera en la costa oriental, eligiendo entre Llanes, Ribadesella o Lastres.
Si aterrizas en Asturias y alquilas coche, también puedes sustituir Gijón por Cudillero y Avilés. Esta alternativa ofrece más pueblos y menos ambiente urbano, pero implica más kilómetros.
Un itinerario de 5 días
Con cinco días elegiría dos noches en Oviedo o Gijón, dos noches en Llanes o Ribadesella y una última noche cerca de Cangas de Onís. Así puedes combinar ciudad, litoral y montaña sin mover el equipaje a diario.
La mejor distribución sería Oviedo y Gijón al principio, costa oriental después y Covadonga al final. Si el tiempo es inestable, deja la montaña para el día con mejor previsión y conserva una ciudad como alternativa.
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Un viaje de 10 días
Con diez días ya tiene sentido incluir el occidente interior, Taramundi, los Oscos, Somiedo o una ruta de senderismo más larga. También puedes dedicar más tiempo a playas, museos y pueblos, en lugar de convertir el viaje en una sucesión de desplazamientos.
En este caso repartiría las noches entre Oviedo, Llanes, Cangas de Onís y Cudillero o Luarca. Cuatro bases son suficientes; añadir más suele complicar la logística sin mejorar demasiado la experiencia.
Cómo moverte y dónde dormir sin perder horas
El coche es la opción más práctica para recorrer Asturias por completo. El transporte público conecta bien las principales ciudades, pero resulta menos flexible para llegar a miradores, playas pequeñas, aldeas y comienzos de rutas de montaña.
En Oviedo y Gijón puedes prescindir del vehículo durante varias horas y caminar por el centro. En Llanes, Ribadesella, Cudillero o Cangas de Onís, en cambio, tener coche facilita mucho los desplazamientos. Mi consejo es reservar alojamientos con aparcamiento o acceso sencillo, aunque estén a cinco o diez minutos del centro.
| Zona para dormir | Ventaja principal | Ideal para |
|---|---|---|
| Oviedo | Buena conexión y ambiente cultural | Primeras noches y viajes sin coche |
| Gijón | Playa, restaurantes y vida urbana | Quienes prefieren una ciudad junto al mar |
| Llanes o Ribadesella | Acceso a playas y pueblos orientales | Costas, miradores y escapadas familiares |
| Cangas de Onís | Proximidad a Covadonga y los Picos | Senderismo y naturaleza |
| Cudillero o Luarca | Buen punto para explorar el occidente | Últimos días y pueblos marineros |
También conviene reservar con margen si viajas en verano, puentes o durante eventos locales. Asturias no exige planificar cada minuto, pero sí ayuda tener claro dónde dormir y qué visitas necesitan reserva previa.
Errores habituales que conviene evitar
El primer error es subestimar las distancias. Que dos lugares estén cerca en línea recta no significa que el trayecto sea rápido, especialmente en carreteras de montaña. Yo dejaría siempre una parada principal y una alternativa por día.
El segundo es diseñar el viaje únicamente alrededor del buen tiempo. La lluvia forma parte del paisaje asturiano y puede cambiar los planes de playa. Llevar una capa impermeable y tener previsto un museo, una ciudad o una visita gastronómica hace que el viaje no dependa por completo del pronóstico.
El tercer error es visitar los Lagos de Covadonga a cualquier hora sin comprobar las condiciones de acceso. En jornadas de gran afluencia puede haber restricciones, colas o falta de aparcamiento. La solución es sencilla: revisar la información oficial antes de salir y madrugar.
Por último, evitaría comer siempre en los lugares más concurridos del centro. A pocos minutos de las zonas turísticas suelen aparecer sidrerías y restaurantes con una experiencia más tranquila. Preguntar por productos de temporada suele funcionar mejor que buscar una carta excesivamente larga.
Cómo convertir este recorrido en un viaje realmente tuyo
La mejor ruta por Asturias no es la que incluye más nombres, sino la que respeta tu ritmo. Para un primer viaje, yo elegiría siete días, tres bases, coche de alquiler y una mezcla de ciudades, costa y montaña, dejando al menos una tarde libre para improvisar.
Si te atraen los paisajes marinos, concede más tiempo a Llanes, Ribadesella, Cudillero y Luarca. Si prefieres caminar, reduce las visitas urbanas y concentra las noches en Cangas de Onís o Somiedo. Asturias recompensa especialmente ese margen: una playa inesperada, un mirador despejado o una comida larga suelen convertirse en lo mejor del viaje.